Tras el triunfazo 3-2 ante Tigre, el Mellizo valoró la reacción del Fortín y la convicción del equipo para buscar la victoria sin abandonar su identidad. Cinco triunfos y cinco empates alimentan la ilusión fortinera en el Clausura.

El empate de Tigre sobre el cierre fue un golpe difícil de digerir en el Amalfitani. Vélez había estado dos veces arriba y parecía que se escapaban dos puntos importantes. Pero el equipo volvió a buscarlo, encontró el 3-2 con Ronaldo Martínez y desató el desahogo de todo Liniers. Esa respuesta fue lo que más destacó Guillermo Barros Schelotto.

“Nos empatan sobre la hora, pero en lugar de tirar pelotazos al área intentamos mantener la calma y jugar. Fue lo que más me gustó”, explicó el entrenador en conferencia de prensa. En una noche que terminó con el corazón a mil, el Fortín tuvo la claridad para construir una última oportunidad y aprovecharla.

Para el Mellizo, esa reacción tiene que ver con una idea que el plantel viene haciendo propia. “Este equipo está convencido de jugar de una determinada manera, manejando la pelota y generando las situaciones de gol a través de los movimientos y la velocidad”, sostuvo. Y agregó: “De esa forma llegamos a todos los goles”.

Guillermo también señaló aspectos por mejorar. Reconoció que Vélez dominó el primer tiempo, aunque le faltó profundidad, y valoró lo hecho por Tigre en el complemento. Además, recordó que el Fortín había generado varias oportunidades antes de sufrir el empate. Hubo chances para evitar tanto sufrimiento, pero también carácter para salir a buscar el triunfo cuando más costaba.

“Lo principal fue el espíritu que tiene el equipo de salir a jugar, buscar el gol, generar la oportunidad de gol, exprimir las cualidades que tienen los jugadores”, remarcó el DT.

Con el 3-2, Vélez llegó a 20 puntos y completó diez fechas invicto, con cinco victorias y cinco empates. El triunfo también lo llevó a alcanzar las 48 unidades de Independiente Rivadavia en la tabla anual, aunque el conjunto mendocino tenía un partido menos.

Nos ilusionan los resultados y también la actitud de un equipo que no se resignó al empate. Ante Tigre, el Vélez de Guillermo siguió creyendo en su juego hasta el último momento. Y el Amalfitani tuvo su recompensa.

Deja un comentario